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miércoles, 6 de octubre de 2010

Amor y Matrimonio - Parte 4

Si usted hace lo opuesto a lo que la Palabra de Dios le dice que haga, destruirá la dignidad de un hombre. Usted puede tomar al hombre más bajo, al hombre más repugnante, y al hombre más indigno y en tanto que usted obedezca la Palabra de Dios y diga lo que Dios dice de él, él se parará como un príncipe ante Dios, como alguien quien hará algo para el reino de Dios.

¡Si usted ama a su esposo verdaderamente, estas cosas no son difíciles de hacer. A manera como obedece la Biblia, él en regreso hará cualquier cosa en el mundo por usted! Asi es como la relación matrimonial funciona. Es una relación de dar y tomar. Dar y tomar, dar y tomar, dar y tomar...

Pedro escribió esto sobre relaciones matrimoniales: ...Asimismo vosotras, mujere, estad sujetas a vuestros maridos; pana que también los que no creen a la palabra, sean ganados sin palabra por la conducta de sus esposas, considerando vuestra conducta casta y respetuosa (1 Pedro 3:1,2).

Si usted trata a su esposo de acuerdo con esta escritura, verdaderamente le tocará el corazón. Una actitud realmente cristiana en una esposa especialmente hacia un esposo no salvo, hará que él desee a Jesucristo.

De nuevo, Pedro continúa en I Pedro 3:3 y 4: Vuestro atavío no sea el extemo de peinados ostentosos, de adornos de oro o de vestidos lujosos, sino el interno, el del comzón, en el incorruptible ornato de un espíritu afable y apacible, que es de grande estima delante de Dios.

¡No existe nada más repulsivo que una mujer bellamente adornada, vestida elegantemente, con inmaculado cuidado, elegante en apariencia externa, quien es fea y grocera y mala en lo que hace y dice!

La Biblia dice: Como zarcillo de oro en el hocico de un cerdo... Proverbios 11:22).

Es bueno adornarse bellamente, pero también adórnese a sí misma "en el incorruptible ornato de un espíritu afable y apacible, que es de grande estima delante de Dios."

Un espíritu apacible, amable y pacífico es precioso a los ojos de Dios. Un espíritu duro, dominante y varonil no sienta bien con una mujer. ¡Sea lo que Dios intentó que fuera!

Ahora, veamos algunas escrituras concernientes al esposo:

Efesios 5:23 dice: Ponqué el marido es cabeza de la mujer, así como Cristo es cabeza de la iglesia, la cual es su cuerpo, y él es su Salvador.

Esta escritura no dice que el esposo debe ser el amo o el dictador. El es la cabeza—el factor guía—en la familia. Alguien tiene que ser el líder y Dios ha dicho que sea el esposo.

Mi esposa tiene una influencia muy grande sobre mí. Nosotros discutimos la cosas. Cuando usted ama a alguien, usted le escucha. Nosotros nos amamos. Nos decimos todo el uno al otro.

No tenemos secretos. Somos uno en el Espíritu. Muchas veces sus consejos me dan el equilibrio necesario.

Pero, en el análisis final, sabemos que después de orar, alguien debe tomar una decisión. Ese es el lugar del esposo. Eso no quiere decir que él lo sabe todo. Quiere decir que existe una comunión entre los dos. El esposo, como cabeza de la familia, tiene una responsabilidad con Dios por su esposa. El tiene que defenderla, guiarla y protejerla.

¡Algunos hombres ven a sus esposas tomarse hacia áreas que espiritual o moralmente son incorrectas y nunca les dicen una palabra! ¡Ellos son responsables ante Dios!

El esposo es la cabeza—el protector—"Asi como Cristo es cabeza de la iglesia, la cual es su cuerpo, y él es su Salvador."

Efesios 5:24 dice: Así que, como la iglesia está sujeta a Cristo, asi también las casadas lo estén a sus mandos en todo.

Hombres, ciertamente si ustedes no están dispuestos a someterse a sí mismos a Cristo, entonces no deben esperar ejercer ninguna autoridad en el hogar.

Maridos, amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia, y se entregó a sí mismo por ella (Efesios 5:25).

¡Así es cuanto debe amar a su esposa... Así como Cristo amó la iglesia!

Una esposa no tendrá problemas en someterse a un esposo que la ama a ella tanto como Cristo ama a la iglesia. Cristo se presentaría a si mismo una iglesia en glorioso esplendor, sin mancha ni arruga o cosa semejante, que sea santa e impecable.

Es la responsabilidad del esposo ver que su esposa esté llena de esplendor y gloria, y sin falta.

Continuemos con nuestro texto en Efesios 5:28-29: Así también ¡os maridos deben amar a sus mujeres como a sus mismos cuerpos. El que ama a su mujer, a sí mismo se ama. Ponqué nadie aborreció jamás a su propia carne, sino que la sustenta y la cuida, como también Cristo a la iglesia.

Usted ve, los hombres hacen estas cosas para sí mismos y también debieran hacerlas para sus esposas. Esto es, sustentarla, protejerla cuidadosamente y quererla "como también Cristo a la iglesia."

No trate a su esposa como un trapo viejo, no le hable feo, no use mal lenguaje, no la trate mal y no sea tacaño con ella y los niños. ¡Algunas esposas tienen mucho que soportar!

Efesios 6:4 habla sobre el papel del padre en el hogar: y nosotros, padres, no provoquéis a ira a vuestros hijos,—no les causen resentimiento —sino criadlos en disciplina y amonestación del Señor.

Colosenses 3:18-21 dice: Casadas, estad sujetas a vuestros maridos, como conviene en el Señor.
Maridos, amad a vuestras mujeres—sean cariñosos y compasivos con ellas—y no seáis ásperos con ellas. hijos, obedeced a vuestros padres en todo, porque esto agrada al Señor. Padres, no exasperéis a vuestros hijos—no sean duros con ellos o les acosen—para que no se desalienten.

Demuestre su afecto. Demuestre su amor. ¡Algunas personas viven como una papa fría! Tome tiempo para decir: "Te amo." Vocalice su afecto.

Recuerdo un día cuando estábamos recien casados. Me enojé con mi esposa, Dodie. ¡Decidí no asociarme con ella o hablarle en todo el día. Caminé por la casa tan pomposamente como pude hacerlo—orgulloso de estar enojado con mi esposa!

¿Sabe lo que ella hizo? Se escondió tras una puerta. Luego saltó detrás de mí cuando yo pasé por ahí. Ella saltó sobre mi espalda y me tomó del cuello. Ella gritó: "¡No te voy a soltar hasta que te des por vencido!"

Me hizo tanta gracia, que no puede seguir enojado. ¡Que maravilloso es tener una esposa que no le permite a uno estar enojado!

La Biblia dice "demuestre su afecto". Oí de un hombre que no había besado a su esposa en veinte años... ¡Le disparó a otro hombre por que él la besó!

¡Marido, usted es el único que su esposa tiene—sea afectuosos! ¡Si usted es uno de los que en el pasado creía que simplemente "no es del tipo afectuoso" está equivocado! Dios lo creó a usted. El dice que usted ES afectuoso. ¡Sea afectuoso!

El esposo debe tomar primero su lugar como la cabeza y guía de su hogar. Luego la esposa se someterá y subordinará a sí misma a aquel que la cuide.

La Primera de San Pedro 3:7 dice: ...Vosotros, maridos, igualmente, vivid con ellas (vuestras esposas) sabiamente (en la relación matrimonial), dando honor a la mujer como (físicamente) un vaso más frágil, (y realizando que ustedes) y como cohen?deras de la gracia de la vida, para que vuestras oraciones no tengan estorbo.

Sea inteligente, tenga conocimiento de como Dios dice que usted debe vivir en su relación matrimonial. Honre a su esposa, demuéstrele afecto, permita que el amor cemente su matrimonio en Dios.

Alguna gente no puede expresar su cariño porque guarda rencor. Han guardado resentimientos en su corazón por muchos años. La Biblia dice que deben perdonarse el uno al otro.


Efesios 4:32 nos dice: Antes sed benignos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como Dios también os penionó a vosotros en Cristo.

¡No sea duro o amargo!

Recuerdo a un pastor lleno de amargura en su corazón. Se hizo más y más amargo. El diablo lo convenció de que hacía lo correcto. Estaba cegado por su propia amargura hacia su esposa. El endureció su corazón. El no perdonaba. Pronto el diablo lo tenía convencido de que debía dejar a su esposa y abandonar a su familia. Era una situación triste y lastimosa. El mismo, estaba engañado porque no tenía perdón en su corazón.

No sea duro o amargo. Perdone.

Tenga una riña de vez en cuando. Díganse el uno al otro lo que piensan. No se enoje y guarde la cólera en su corazón. Nadie puede vivir junto con otro por mucho tiempo sin tener unas cuantas discuciones. Simplemente vocalice sus problemas. Discútalos abiertamente. Luego reconozcan que se aman. Permita que el amor reine en su matrimonio.

Haga lo que Dios le dice que haga en Su Palabra. El sabe lo que funciona. ¡El lo creó a usted!

Una vez estaba teniendo grandes problemas con mis sentimientos heridos hacia una persona. Mi esposa me auydó en esta situación. Ella me exhortó a actuar en amor (I Juan 4:20). Ella me ayudó a ver que yo necesitaba amar a esa per¬sona. Cuando lo hice, yo estaba obedeciendo la
Palabra de Dios. Me ayudó.

Como podría perseguir uno a mtL y dos hacer huir a diez mil (Deuteronomio 32:30). No hay un par mejor que un esposo y una esposa.


¡Dé gracias a Jesús por su compañero!

Nosotros tenemos al Espíritu Santo para que traiga una demostración de que Satanás es un adversario vencido.


¡Escuche! Mientras que usted está demostrando la derrota de Satanás y ayudando a otros, no permita que el diablo le haga resbalar a usted. Como una serpiente él tratará de destruir y arruinar todo lo que usted ama.

Cuando usted sale a hacer el trabajo de Dios y Dios le está bendiciendo y usando, el diablo está enojado. El hará todo lo posible por pararlo. El lo detendrá de cualquier manera que pueda.

Oiga esta palabra profética del Señor:

Repara tus cercas. Repara tus cercas. Ten cuidado. Se sobrio. Está alerta. El enemigo ve bien tu casa. El la estudia y por sus estrategias planea su batalla. El está intensamente preocupado por lo que tú estas haciendo por el reino de Dios. Asi que, ten cuidado. Cuidado. Se sobrio. Está alerta. Repara tus cercas. Repara tus cercas. Proteje lo que Dios te ha dado. Demuestra tu autoridad sobre el enemigo en tu propio hogar.

jueves, 18 de marzo de 2010

Como Demostrar la Derrota de Satanás - Parte 5

Poder del Espíritu Santo

Durante los primeros días de la iglesia, a través del libro de los Hechos, los creyentes sabían de su poder sobre el enemigo. ¡Ellos hablaban con autoridad! No contendían continuamente con el hostigamiento satánico.

¡Hablaban con el poder del Espíritu Santo y los demonios obedecían al instante! ¡Ellos demostraron al mundo la derrota de Satanás.

Nosotros tenemos al bendito Espíritu Santo dentro de nosotros. Pablo escribió: ¿No sabéis que sois templo de Dios, y que el Espíritu de Dios mora en vosotros? (I Corintios 3:16). ¡Tenemos al Dios Todopoderoso dentro de nosotros! ¡Tenemos al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo morando dentro de nuestro ser!

Colosenses 2:10 dice: Y vosotros estáis completos en él, que es la cabeza de todo principado y potestad.

Quiero compartir con usted una historia que tiene relación con este mismo principio: en los comienzos de nuestro matrimonio, mi suegro decidió que nos compraría un auto. ¡Qué buena noticia era esa! Estábamos tan felices de tener esa ayuda de nuestros buenos familiares.

¡Sólo pensar en tener un auto totalmente pagado en esos días era algo muy emocionante!

Pueden estar seguros que nos dio "fiebre de auto" muy pronto. Pensábamos en autos, hablamos sobre autos, soñábamos con autos, y buscamos autos por varias semanas. Ya que iba a ser pagado completamente, queríamos estar seguros de conseguir uno bueno.

Finalmente después de semanas de buscarlo, nos decidimos por cierto modelo y orgullosamente lo llevamos a casa y lo estacionamos en el garaje.

Pocos días después de haber conseguido el auto, tuve esta experiencia: estando en la casa, puse atención a la radio que estaba encendida y el locutor anunciaba algo. Escuché con cuidado para descubrir que él estaba describiendo un automóvil nuevo para la venta. Habiendo estado tan interesado en autos en esos días, escuché atentamente lo que decía. Lo empecé a escuchar después de que había empezado a anunciar y no supe de que auto hablaba. Cuando lo escuché nombrar todas las maravillosas características del auto, sentí algo en mi corazón. Sabía que había cometido un error al comprar el auto que estaba en el garaje. Pensé, Oh, si sólo hubiera esperado hasta oír este anuncio sobre este auto maravilloso con todas sus cualidades, no habría cometido el error que he cometido.

Yo estaba tan decepcionado al pensar en mi auto en el garaje. Como deseaba haber esperado para conseguir éste que habían descrito. Parecía que era mucho mejor.

Luego, para mi gran sorpresa, cuando el hombre terminó con su anuncio y dio la marca y el modelo del auto que tan maravillosamente había descrito, ¡yo tenía ese mismo auto en mi garaje! ¡Yo ya tenía exactamente el mismo auto!

Como ve, yo tenía algo maravilloso en mi garaje, ¡pero no sabía como apreciarlo totalmente hasta que alguien que conocía más sobre él de lo que yo sabía, lo describiera!

¡Necesitamos saber lo que tenemos en nuestros garajes! Con eso, quiero decir que necesitamos saber que es lo que tenemos en nuestras vidas cuando tenemos al Espíritu Santo. Nuestros cuerpos son templos del Espíritu Santo, pero muchas veces no apreciamos ese Gran poder hasta que alguien que lo entiende nos muestra el poder maravilloso y la habilidad de esta Persona que vive en nosotros.

Dios tiene conocimiento sobre el Espíritu Santo.

Cuando Dios empieza a decirnos lo que tenemos dentro de nosotros como santos, nos ayudará a entender quienes somos en este mundo.

¡Una ama de casa llena del Espíritu Santo tiene tanto poder y autoridad para demostrar la derrota de Satanás como cualquier apóstol, profeta o pastor en el mundo! No busque a algún individuo especial que pueda traer liberación a aquellos que usted encuentra.

Cuando nos enfrentamos a las obras de Satanás respecto a posesión, obsesión y opresión, la Biblia dice que debemos demostrar el poder de Dios.

La Biblia nos enseña que Satanás es un enemigo derrotado, pero usted debe actuar, sobre la Palabra de Dios. ¡Conozca lo que tiene en su garaje y úselo!

Usted tiene el poderoso Espíritu de Dios en su vida para ayudarle a levantarse y ser victorioso en cada situación. Usted tiene la Palabra de Dios, que le instruye, y le muestra como moverse en el poder de Dios.

La Segunda de Timoteo 3:16 dice: Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia.

Por ejemplo, si usted tiene una aspiradora y no sabe para que sea o cómo usarla, no le es de ningún provecho aunque la tenga. No le es de ninguna utilidad si no tiene un manual de instrucciones. Quizá la lleve afuera y trate de cortar el césped con ella. ¡Puede conectarla y empujarla todo el día y no le cortará ni una sola hoja de pasto!

¡Mucha gente ha tratado de conseguir que el Espíritu Santo haga algo fuera del propósito que Dios tiene al poner al Espíritu Santo en nosotros! ¡¡ ¡Lea su manual de instrucciones!!! ¡¡El manual es la Biblia!!

Usted puede demostrar la derrota de Satanás

El Espíritu Santo está en nosotros para demostrar que Satanás es un enemigo vencido. Jesús dijo: El Espíritu del Señor está sobre mí, por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres; me ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón; a pregonar libertad a los cautivos, y vista a los ciegos; a poner en libertad a los oprimidos; a predicar el año agradable del Señor (Lucas 4:18-19).

Jesús dijo que a través del Espíritu Santo, ¡NOSOTROS TRAERÍAMOS AL MUNDO UNA DEMOSTRACIÓN DE QUE SATANÁS ES UN ENEMIGO DERROTADO! (Juan 16:8,11) No nos toca a nosotros derrotar a Satanás— ¡Jesús ya lo ha hecho! ¡Nosotros tenemos que demostrar que la obra YA HA sido hecha y que todo creyente puede vivir una vida victoriosa!

martes, 16 de marzo de 2010

Como Demostrar la Derrota de Satanás - Parte 4

Las llaves del Reino

Yo sé que Satanás tenía las llaves de los reinos del mundo, porque cuando él le mostró a Jesús todos los reinos del mundo, él tenía las llaves. El diablo dijo: Todo esto te daré, si postrado me adorares (Mateo 4:9).

¿Quien se lo entregó? Todos sabemos que Adán lo hizo. El se vendió al diablo y le entregó las llaves. Adán ya no era el dios de este mundo, sino que Satanás vino a ser el dios de este mundo y se guardó las llaves.

Yo no sé todo lo que sucedió cuando Jesús descendió a las regiones tenebrosas del infierno, pero sé que cuando Jesús salió, El era el vencedor. Juan, en la isla de Palmos le vio vestido con una larga túnica, y ceñido por el pecho con un cinto de oro. Su cabeza y sus cabellos eran blancos como blanca lana, como nieve; sus ojos como llama de fuego; y sus pies semejantes al bronce bruñido, refulgente como en un homo; y su voz como estruendo de muchas aguas.—¡Hermoso y Poderoso! (Apocalipsis 1:13-16)

Jesús dijo: el que vivo, y estuve muerto; mas he aquí que vivo por los siglos de los siglos, amén. Y tengo las llaves de la muerte y del Hades (Apocalipsis 1:18).

Jesús tenía las llaves de ese tenebroso reino infernal.

Gracias a Dios, ¡Cristo no se las guardó! Representando a la Iglesia, Jesús se volvió a Pedro y le dijo: Pedro, pronto aunque no lo entiendes ahora, te voy a dar las llaves del reino—a ti, a la Iglesia, a cada creyente. Las daré en el Espíritu Santo. 'Y todo lo que atares en la tierra será atado en los cielos; y todo ¡o que desatares en la tierra será desatado en los cielos' (Mateo 16:19).

¡Tenemos las llaves del Reino en el Espíritu Santo!

Gálatas capítulo tres dice: Cristo nos redimió de la maldición de la ley, hecho por nosotros maldición (porque está escrito: Maldito todo el que es colgado en un madero), para que en Cristo Jesús la bendición de Abraham alcanzase a los gentiles, a fin de que por la fe recibiésemos la promesa del Espíritu (Gálatas 3:13-14).

Dios siempre ha estado de nuestro lado. Dios está por nosotros. Cuando Jesús vino, Su nombre sería "Emmanuel" que significa "Dios con nosotros." Dios está por nosotros. ¡El estaba con nosotros, y ahora El está EN nosotros!

Jesús dijo: Y yo rogaré al Padre, y os dará otro Consolador, para que esté con vosotros para siempre (Juan 14:16). Cuando ellos recibieron el Espíritu Santo, la Biblia declara que: Así que, exaltado a la diestra de Dios, y habiendo recibido del Padre la promesa del Espíritu Santo, ha derramado esto que vosotros veis y oís (Hechos 2:33). ¡Ese era el Espíritu Santo!

Después que Jesús ascendió al Padre y roció Su sangre, se nos concedió el derecho de que nuestros cuerpos se convirtieran en templos de ese mismo, poderoso, Espíritu Santo. Podíamos participar de la dinámica, sobrenatural, y abundante energía que Jesús tuvo durante Su vida terrenal.

Jesús conocía el poder del Espíritu Santo. El sabía que era algo tan bueno y maravilloso que El vino a la tierra como un hombre a demostrarlo para luego morir para que nosotros lo pudiésemos tener.

Jesús quiere que nosotros tengamos la experiencia de imponer las manos a un ciego y verle saltar de gozo; saber lo que significa decir por el Espíritu Santo, "Satanás, vete" ¡y verlo huir! El quiere que sepamos y veamos lo maravilloso que es que Dios obre a través nuestro. Jesús sabía que esto nos traería gozo. El quiere que libremos al cautivo, ganemos al perdido, y seamos su canal de bendición.

Jesús dijo: Yo por el Espíritu de Dios hecho fuera los demonios (Mateo 12:28). ¡Jesús demostró la derrota de Satanás por el Espíritu Santo!

Lea Mateo, Marcos, Lucas y Juan y verá a un Jesús quien se enfrentó al diablo con el Espíritu Santo y la Palabra de Dios. El dijo: Mujer, eres libre de tu enfermedad (Lucas 13:12). El le ordenó a los demonios con una palabra y ellos le obedecieron. Legiones salieron de un hombre (Marcos 5:9).

¡Jesús lo hizo todo por el mismo Espíritu Santo que está en usted y en mí! El dijo que podríamos hacer todo lo que El hizo y aún más. En Juan 14:12 la Biblia dice: De cierto, de cierto os digo: El que en mí cree las obras que yo hago, él las hará también; y aun mayores hará, porque yo voy al Padre.

domingo, 31 de enero de 2010

Como Demostrar la Derrota de Satanás - Parte 3

Una lección de victoria

Dios es bueno. Dios le visitará a usted. El le hablará a su corazón para ayudarle. Mientras yo estaba arrodillado, orando y llorando, Dios me dijo: "¿Qué hubo de la visitación que te di hace muchos meses?"

(Recuerdan la visión sobre las tres arenas de batalla. Cuando Dios nos visita, no lo olvidamos. Las cosas espirituales son eternas).

Hasta ese momento, yo nunca había relacionado esa visitación con mi situación actual. Dios dice en Su Palabra: Y antes que clamen, responderé yo (Isaías 65:24).

En Su misericordia y Su amor, El me había visitado y me había preparado de antemano. Ahora El me recordó esa visitación. Así que, reflexioné sobre todas esas cosas por las que Dios me había llevado (al estar en las tres arenas con el diablo). Recordé como estuve con Satanás en aquel cuarto. Había allí un hombre tratando de salir, pero no podía hacerlo. En voz alta lo repetí todo a Dios. Dios habló a mi espíritu y me preguntó: "¿Adonde estabas en ese cuarto?"

Recordé que estaba al lado de la puerta. Me puse de pie como un soldado. Yo había dicho: "Voy a salir de aquí en el nombre del Señor Jesucristo." Recuerdo que en la visión yo había salido afuera.
El Señor me dijo: "Hijo, estás en la tercera arena ahora. Estás en la presencia del príncipe de este mundo.

El es el temor encamado. El es el tormento encamado.

Estás en ese lugar, encerrado con él atormentándote.

Viste como te levantaste como un soldado y saliste afuera en el nombre del Señor Jesucristo.

¡¡¡Hazlo ahora!!!

Gracias a Dios que actué sobre lo que Dios dijo. Me lévate de mis rodillas, limpié mis lágrimas y afirmé mi rostro como un pedernal hacia la victoria. No SENTÍA victoria, pero en mi corazón lo acepté como algo ya hecho. Todos los síntomas y circunstancias externas continuaron igual, pero en mi corazón yo estaba sanado.

¡Yo sabía que había sido libertado! Mi deber era salir de esta situación.

Lentamente, pero con seguridad empecé a salir de ello. Quiero decirle que no hay salida fácil de una situación como esta, ¡pero HAY salida!

¿Qué hice yo? Me volví a la Palabra de Dios y empecé a recibir la revelación que necesitaba de la Biblia. Durante aquellas semanas y meses meditando en la Palabra de Dios, comencé a aprender lo que Cristo había comprado para mí. Empecé a entender quien era yo en Cristo. Empecé a comprender mi posición de poder y autoridad sobre las fuerzas demoníacas. Algo empezó a levantarse dentro de mí por esta revelación.

Como ven, ¡es la verdad que nos hace libres!

Quiero insistir que usted no puede ser libre y permanecer libre hasta que sepa lo que Cristo ha hecho por usted al derrotar a Satanás. Necesita saber quien es usted en Cristo y su autoridad y posición de poder en Cristo. ¡Debe actuar sobre esta verdad y echar a Satanás usted mismo!
¡Usted puede demostrar la derrota de Satanás!

¡El Espíritu Santo está en usted para traer esta demostración!

Bien, voy a continuar hablándole de mi propia situación. Empecé a llenar mi espíritu y mente con la Palabra de Dios. Empecé a confesar quien era en Cristo.

Empecé a decir diariamente lo que Dios dijo sobre mí como nueva criatura.

Venciendo el temor en mi propia vida Volví al lugar donde yo había actuado sobre el temor de volar.

Yo sabía que tenía que demostrar la derrota de Satanás en esta área donde yo le había permitido dominarme. Decidí hacer un viaje en avión. Fue muy difícil. ¡Fue TAN difícil! Satanás es el temor encamado.

El temor atormenta. El me dijo que el avión se iba a caer. Me dijo que nunca más vería a mi esposa y mis hijos.

Pero yo había determinado actuar sobre mi fe así como había actuado sobre el temor. Yo sabía que el actuar sobre el temor puso en acción a Satanás. Yo sabía que si actuaba sobre la fe, pondría a Dios en acción.

Ahora, entienda que yo no tenía deseos de volar.

Pero no importa como se sienta usted. Sólo actúe como que Dios le ha dicho la verdad.

Cuando usted actúa sobre el temor, está diciendo por sus acciones que Satanás es más poderoso que Dios.

Cuando usted actúa sobre la Palabra de Dios en fe contra el temor, está diciendo que Dios es más poderoso que el diablo.

Recuerde, actuar sobre el temor pone en acción a Satanás. ¡Actuar sobre la Palabra de Dios en fe activa el poder de Dios!

Mientras iba hacía el aeropuerto, sintiéndome tan lleno de ansiedad, pensé que de seguro iría en un jet de propulsión que me llevaría, sin duda alguna, con seguridad a donde yo iba, a pesar de lo que sentía.

Cuando fui a subir al avión vi que era frágil, con dos motores de hélice. Mis rodillas se debilitaron y casi me desmayo. Logré subir al avión. Me senté e inmediatamente empecé a sudar.

Pero sé que Jesús sonrió y los ángeles se regocijaron al ver mi determinación de actuar sobre la Palabra de Dios en contra del temor de Satanás. ¡Deliberadamente Jesús me había dejado en la arena de la batalla hasta que pudiera usar la espada del Espíritu y echar yo mismo a Satanás!

Durante todo el camino cité las promesas de Dios. Le dije a Satanás lo que Dios había prometido.

Lo resistí firmemente con la Palabra de Dios. ¡Yo tenía que demostrar que Satanás estaba derrotado!

¡¡¡El avión aterrizó sin problema!!! ¡Sentí temor durante todo el vuelo, pero gracias a Dios llegué bien!

El diablo me dijo: "Nunca regresarás a casa a menos que camines." Pero el diablo es un mentiroso.

Cuando regresé a mi hogar en el mismo tipo de avión, no SENTÍ la presencia de Dios. Sentí temor. Pero actué como si Dios me había dicho la verdad. El dijo: No te desampararé, ni te dejaré (Hebreos 13:5). El había dicho en Su Palabra: No te sobrevendrá mal... Pues a sus ángeles mandará acerca de ti, que te guarden en todos tus caminos (Salmo 91:10-11). Así que, ¡actué sobre esas promesas en vez de las mentiras del diablo!

¡Gracias a Dios aterrizamos bien! El poder de Satanás sobre mí fue quebrado y desde entonces he volado por todo el mundo tantas veces que he perdido la cuenta. He volado a Europa muchas veces, a la India, las Filipinas, Nueva Zelandia, y muchos otros países del mundo.

Ahora, subo a un avión, me siento y me duermo.

Despierto en otro país con nuevas fuerzas porque TODO temor ha sido echado fuera. ¡Yo demostré la derrota de Satanás en mi propia vida!

Muchos de ustedes han tenido la misma batalla con el temor del cáncer, su hogar, su esposo, su familia y muchas otras cosas. El temor atormenta. Usted puede echar al enemigo fuera con la Palabra de Dios y el nombre de Jesucristo.

¡Levántese y actúe contra el enemigo! El se irá. La Palabra de Dios dice: Resistid al diablo, y huirá de vosotros (Santiago 4:7).

Usted se preguntará por qué está en tal lucha hoy. ¿Por qué Dios no lo socorre?

El Espíritu Santo está en usted para demostrar que Satanás es un enemigo derrotado. Satanás hurta, mata y destruye (Juan 10:10).

Dios le ha dejado a usted en el campo de batalla con Satanás para ayudarle a crecer. ¡El quiere que usted aprenda la Palabra de Dios, que aprenda a empuñar la espada del Espíritu, y que eche al diablo para que usted pueda saber que el Espíritu Santo obra! El está dentro de usted en su lucha para ayudarle a demostrar la derrota de Satanás.

Satanás es un enemigo derrotado

Conforme usted va conociendo más de la Palabra de Dios, encontrará la seguridad que Jesús venció a Satanás en cada área de la vida.

Cuando Jesús fue a la cruz y realizó la obra redentora, fue para conquistar a Satanás por usted y por mí.

La revelación sobre la redención es dada en las epístolas de la Biblia. Usted necesita leer la Biblia para darse cuenta de lo que Dios ha hecho por usted. En estas epístolas, descubrirá la verdad sobre todo lo que Dios, mediante Cristo, hizo en esa maravillosa pero terrible hora.

Que cosa más tremenda aconteció cuando Jesús murió en la cruz. Aún la tierra se rehusó a que el sol la alumbrara. La tierra se rebeló con un terremoto. Fue un momento espantoso, una hora de terrible conflicto entre las fuerzas espirituales.

Cuando Jesús murió, El murió para derrotar a Satanás por usted y por mí. Los discípulos ni entendían aún todo el significado de esto. Tuvieron que recibir una revelación al respecto.

Pablo da esta revelación en el libro de Efesios: Y cual la supereminente grandeza de su poder para con nosotros los que creemos, según la operación del pode de su fuerza, la cual operó en Cristo, resucitándole de los muertos y sentándole a su diestra en los lugares celestiales, sobre todo principado y autoridad y poder y señorío, y sobre todo nombre que se nombra, no sólo en este siglo, sino también en el venidero; y sometió todas las cosas bajo sus pies, y lo dio por cabeza sobre todas las cosas a la iglesia, la cual es su cuerpo, la plenitud de Aquel que todo lo llena en todo (Efesios 1:19-23).

Cristo derrotó a Satanás. El resucitó y fue elevado por encima de todo poder demoníaco. Efesios capítulo 2, versículo 6 dice: y juntamente con él nos resucitó, y asimismo nos hizo sentar en los lugares celestiales con Cristo Jesús.

Nosotros somos la Iglesia, Su cuerpo. Toda fuerza demoníaca ha sido puesta bajo Sus pies y nuestros pies.

¡Gracias a Dios esta es la razón porque podemos hollar serpientes y escorpiones! (Lucas 10:19)

En Filipenses 2:5-10 dice: Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús, el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres; y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz. Por lo cual Dios también le exaltó hasta lo sumo, y le dio un nombre que es sobre todo nombre, para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y en la tierra, y debajo de la tierra.

¡Toda rodilla se doblará y toda lengua confesará que Jesús es el Señor de los tres mundos!

Colosenses 1:13 dice que el Padre nos ha librado de la potestad de las tinieblas, y trasladado al reino de su amado Hijo.

Efesios 4:8-10 dice: Por lo cual dice: Subiendo a lo alto, llevó cautiva la cautividad, y dio dones a los hombres. Y eso de que subió, ¿qué es, sino que también había descendido primero a las partes más bajas de la tierra? El que descendió, es el mismo que también subió por encima de todos los cielos para llenarlo todo. Jesucristo ha despojado a los principados y alas potestades, y los exhibió públicamente, triunfando sobre ellos en la cruz (Colosenses 2:15).

Voy a ilustrar esto: en aquellos días cuando un rey conquistaba una nación, el tomaba al rey conquistado y lo encadenaba y asimismo a su ejército. Luego el capitán de su ejército se llevaba a ese rey y a su ejército, sin armadura, desnudos, sin espada, sin escudo, encadenados, y desfilaban ante su propio rey. El regresaba con los despojos y evidencias de que había derrotado a ese rey, a su ejército y a todo su reino.

Jesús descendió a las regiones tenebrosas del infierno.

El conquistó a Satanás y a todas las fuerzas demoníacas.

Los desarmó y los encadenó. ¡Les quitó toda su armadura y los puso a desfilar en el mundo espiritual delante de los ángeles y delante de Dios, el Padre, e hizo una demostración sobre el hecho de que fueron derrotados eternamente! ¡Por esa derrota es que hoy tenemos la victoria!

viernes, 29 de enero de 2010

Como Demostrar la Derrota de Satanás - Parte 2

Mi conflicto personal

Hace unos pocos años, Dios me visitó en una visión.

Me vi en conflicto con Satanás en tres arenas. Una era una batalla menor, la otra era una batalla fuerte, y en la tercera, yo estaba en la presencia del mismo Satanás. Lo llamé el genio del mal de este mundo, el príncipe de este mundo, porque estaba sentado como en genio sobre un pedestal en una pequeña habitación. Parecía estar sentado con un sentido de dignidad y poder.

En esta visión, me encontraba al lado de la puerta.

Había un hombre tratando de llegar a la puerta para salir del cuarto donde estaba el diablo. El estaba moviendo los brazos como nadando en el aire, moviendo también sus piernas lentamente tratando de llegar a la puerta.

Estaba realmente luchando para tratar de salir, pero no estaba avanzando nada. Satanás lo estaba mirando. Lo estaba sosteniendo con su mirad*»—solo mirándolo como diciendo: "No puedes salir. Yo te tengo en mi poder."

En la visión observé esta situación por un tiempo.

Noté que Satanás no movió ni una mano, pero sostenía al hombre en su poder con sólo su mirada.

¡Aquellos que están en el reino de las tinieblas están bajo su dominio! Al estar allí mirando esto, dentro de mí me llené de ira.

Al comprender que el hombre no podía salir de allí, dije: "¡Bueno, yo voy a salir de aquí en el nombre del Señor Jesucristo!" ¡Salí de allí inmediatamente en el nombre del Señor Jesucristo!

En aquel momento no me di cuenta que Dios me estaba enseñando que Satanás me iba a atacar en tres niveles. Yo atravesaría un tiempo difícil de opresión y ataque satánico.

Yo había estado muy activo en la obra del Señor.

Usted puede trabajar tanto para Dios que no le queda tiempo para Dios. Se puede ser tan religioso que no se busca a Dios como se debe. Usted necesita tomar el tiempo para leer su Biblia y orar con profundidad.

A pesar de que yo estaba atravesando un tiempo de intensa y horrible opresión satánica, Dios me estaba enseñando algo.

Un día mientras conducía mi auto por la carretera, empecé a llorar. Parecía como si todas las fuerzas del infierno vinieron contra mí y mi sistema nervioso sufriera un colapso. Sentí como si todas mis glándulas estuvieran funcionando mal. Era un sentimiento muy extraño. Algo había sucedido. De pronto me sentí culpable por todo.

Yo no sabía que el diablo me estaba causando todo ésto. Debí haberlo sabido, pero como ven, el diablo es un engañador. Yo sabía en sentido general que todo lo malo venía del diablo. Yo era un predicador del Evangelio, pero en ese momento en mi vida, no comprendí que todo el infierno me estaba atacando.

Fui de mal en peor. Esto continuó por meses. Sentía la misma presencia del infierno y los demonios de toda clase. Toda fuerza del mal vino contra mí. Perdí toda iniciativa. Todo era demasiado grande para pensar en ello. ¡Una pequeña labor me hacía llorar porque me parecía total y absolutamente imposible de realizar!

Fuerzas satánicas y demonios me rodearon. Temor vino a mí. Era un terror tan infernal como nunca me había imaginado que existiera.

Toda iniciativa se había ido. El temor me acosaba con respecto a cada área de mi vida. El diablo me dijo que tenía un tumor en el cerebro. También me dijo que yo tenía una enfermedad mortal.

El continuó diciéndome que yo estaba muriendo de una enfermedad desconocida e incurable. Se me fue el sueño. El insomnio es una cosa terrible. Cuando llegaba la mañana, yo deseaba que fuera de noche. Cuando llegaba la noche, yo deseaba que fuera de mañana. Mi corazón palpitaba como si fuera a salirse de mí.

Yo no era un bebé cristiano. Yo era un ministro que necesitaba usar la Palabra de Dios. Así que, aquí me encontraba en esta situación.

Quiero añadir esto: Examine con mucho cuidado toda profecía. No reciba profecía de ninguna persona sin antes compararla con la Palabra de Dios. Tenga cuidado cuando la profecía llega a dominarlo, le pone bajo temor y crea miedo de desobedecer esa profecía.

¡Tenga cuidado con eso! Algunas personas han sido esclavizadas por la atadura de una profecía falsa por años. La profecía es para edificar, exhortar y consolar.

No es para asustarle.

Mientras yo estaba bajo esta opresión, trataba de ministrar.

Estaba planeando un viaje de predicación cuando un hombre vino a mí y profetizó. Su profecía fue que vio en visión que yo abordaba un avión (yo había planeado volar en este viaje). Dijo que vio el avión levantándose en el aire, luego estallando en llamas y estrellándose al caer al suelo.

¡Yo tomé el tren!

¡El primer error que cometí fue tomar el tren!

Yo actué con temor. Cuando usted actúa con temor, las cosas empeoran. El temor activa el poder de Satanás.

La fe activa el poder de Dios.

Debemos demostrar que Satanás está vencido. Dios nos ha dado Su Palabra. Debemos permanecer en el campo de batalla con Su Palabra hasta que decidamos usarla para librarnos por el poder del Espíritu Santo.

Me sobrecogió un temor infernal de volar. Cuando actué con temor y tomé el tren, me sobrecogió un temor de volar.

Cuando usted actúa con temor, ¡el temor se apodera de usted! Yo tenía un temor tan infernal de volar que sólo el pensarlo me hacía sudar en frío. El temor es la herramienta del diablo.

¡Nunca actúe en temor! El temor es un vapor, una mentira.

Esta condición continuó durante varios meses. Cerré mis oficinas. Empecé a buscar a Dios. No podía dormir de noche. Ni predicaba ni enseñaba muy a menudo.

Tenía temor de toda cosa posible—enfermedad, dolencia, temor de volar. No podía recibir respuesta del cielo.

Sentía como que Dios estaba a diez millones de millas de distancia. Me sentía separado de Dios. No podía entender nada en la Palabra de Dios. No podía llegar al trono de Dios en oración. Satanás me estaba rodeando.

Un tiempo de prueba

Le doy gracias a Dios que mientras estaba en esta situación, hubo un hombre que vino desde Fort Worth, Texas hasta Houston para animarme. El vino antes de que yo recibiera una respuesta de Dios. Me dijo: "Dios me ha enviado aquí."

Yo no le había contado a nadie de mi terrible situación. Realmente no podía explicar en términos naturales lo que estaba pasando. Era una batalla espiritual.

Este hombre vino a mí y me dijo que él había atravesado una experiencia similar. Dios lo sacó adelante.

El me dijo: "Hermano Osteen, usted va a estar bien. Yo he estado donde usted está ahora. Dios me sacó a mí adelante y El lo sacará a usted también."

¡Era la frase más dulce que yo podía haber escuchado! Nunca soñé en ese momento que yo pudiera llegar a estar bien. Pero Dios quería que yo supiera que El me sacaría adelante. Dios no hace acepción de personas. (Hechos 10:34).

Lo que El ha hecho por mí, ¡lo hará por usted! El lo sacará adelante a usted también.

En mi corazón había esperanza, pero no tenía aún la salida.

Un día yo estaba llorando delante de Dios. Le dije: "Señor, ¿qué es lo que pasa conmigo? Dios, ¿por qué no me escuchas? Señor, ¿por qué no me has librado?"

Dios quería que yo me convirtiera en un predicador de fe. El quería que yo tomara la Palabra de Dios para ayudar a los hijos de Dios a levantarse. El quería que yo tuviera la capacidad de revelar las verdades que ahora estoy compartiendo. El deseaba que yo fuera de ayuda al cuerpo de Cristo. ¡La única forma en que yo podía hacer esto era salir de mi situación por la Palabra de Dios!

Si Dios se hubiera apresurado a rescatarme y levantarme como a un bebé, todavía sería un bebé. Llega un momento cuando Dios dice: "Ya has crecido. Yo tengo más confianza en ti de la que tienes tú mismo. Te voy a probar en el campo de batalla con la Palabra de Dios."

Esta es la razón porque algunos no han sentido que sus oraciones no han sido contestadas. Por esto es que algunos de ustedes aún están sufriendo. Por eso es que algunos de ustedes se preguntan por qué Dios no les ha escuchado. El está permitiéndole saber quien es usted realmente.

jueves, 28 de enero de 2010

Como Demostrar la Derrota de Satanás - Parte 1

Como Demostrar la Derrota de Satanás


Por: John Osteen


Nosotros sabemos que Satanás es un enemigo derrotado. No sólo necesitamos decirle esto al mundo, mas necesitamos demostrarlo por el poder del Espíritu Santo, y usar la Palabra de Dios y el nombre del Señor Jesucristo.


La Biblia dice en I Juan 3:8: Para esto apareció el Hijo de Dios, para deshacer las obras del diablo.


También en Hebreos 2:14 la Biblia dice: Así que, por cuanto los hijos participaron de carne y sangre— que es, en la naturaleza física del ser humano—él también participó de lo mismo, para destruir por medio de la muerte al que tenía el imperio de la muerte, esto es, al diablo.


El Espíritu de Dios está en nosotros para damos el poder de llevar esta demostración al mundo. Jesús dijo: En mi nombre echarán fuera demonios (Marcos 16:17).


¡Nosotros debemos libertar a los cautivos! Debemos demostrar la derrota de Satanás en nuestras vidas y en las vidas de otros.


Esta demostración debe ser en cada área de la vida— física, espiritual, financiera, matrimonial, mental y en cada fase de nuestras actividades.


Quiero que noten lo que la versión de la Biblia Amplificada en Inglés dice respecto al propósito de que el creyente sea lleno del Espíritu Santo. Juan 16:8 dice: Y cuando él venga (el Espíritu Santo), él convencerá al mundo y traerá una demostración al mundo sobre el pecado, sobre la justicia, y sobre el juicio.


Los versículos 9-11 nos dicen que el Espíritu Santo traerá esta demostración: De pecado, por cuanto no creen en Mí; de justicia, por cuanto voy al Padre, y no me veréis más; y de juicio, por cuanto EL PRINCIPE DE ESTE MUNDO (SATANÁS) HA SIDO YA JUZGADO, HA SIDO YA SENTENCIADO.


Note cuidadosamente que el Señor Jesús está diciendo que el Espíritu Santo estará en el creyente para traer una demostración de juicio, porque el príncipe de este mundo (Satanás) ha sido ya juzgado y condenado y ya ha sido sentenciado.


¡Nosotros debemos demostrar la derrota de Satanás!


Recuerde que el Espíritu Santo está en nosotros para traer una demostración. El está ansioso y celoso para que Jesús sea glorificado. Está celoso para realizar esta demostración. El se levantará con prontitud para ayudar a cada creyente a demostrar al mundo que Jesús ha derrotado completamente a Satanás y a cada fuerza demoníaca.


Es lamentable ver a los hijos e hijas de Dios encogiéndose por temor a los poderes demoníacos y siendo vencidos por ellos diariamente. ¡Estoy seguro que los ángeles en el cielo desean gemir al ver el cuerpo de Cristo atormentado de tal manera, cuando el Señor Jesucristo murió para hacerles más que vencedores!


Les daré una ilustración sobre ésto. Yo tenía un perro llamado Scooter. Era un pastor alemán, grande y hermoso. Cuando salía a andar en bicicleta, muchas veces venía conmigo. ¡Iba trotando orgullosamente a mi lado como un caballo de pura sangre! Mantenía su cabeza en alto. Era ágil y rápido. Yo lo observé muchas veces y pensé que hermoso es y cuan orgulloso estaba yo de él. Parecía no temer a nada y dispuesto a pelear con lo que se le pusiera en el camino.


Un día mientras yo iba en mi bicicleta por el vecindario con mi hermoso perro trotando a mi lado, lo más inesperado sucedió. Un perro muy pequeño salió corriendo hacia Scooter. Pensé ten cuidado perrito, Scooter te puede hacer pedazos en solo un momento. Es tan grande y fuerte.


Pero esto es exactamente lo que sucedió: aquel perro pequeñito le ladró sin cesar a Scooter y lo atacó valientemente. Yo esperaba que Scooter lo agarrara del cuello y lo sacudiría vigorosamente para que aprendiera a no molestarlo. ¡Yo sabía que él podía hacerlo, pero al contrario, mi perro grande y valiente se dio por vencido antes de que empezara la pelea! Inclinó su cabeza como un cobarde y dando vueltas en el suelo se rindió. ¡El perro pequeño dio vueltas alrededor de él ladrando como dándole órdenes de no volver por allí!


¡Yo estaba tan sorprendido!


Me sentía devastado al pensar que un perro tan pequeño había vencido a mi valiente perro. Pensé eres un perro inútil. No eres tan grande por dentro como lo eres por fuera. ¡Regresé a mi casa totalmente avergonzado de mi perro!


¡Ahora, esto no es tan lamentable ante los ojos de Dios como es ver a las nuevas criaturas de la gran raza del Señor Jesucristo, que son la justicia de Dios, revestidos del Espíritu de Dios, poderosos hijos e hijas de Dios, que reinarán con Cristo por la eternidad, que se dan vuelta y corren huyendo de los pequeños poderes demoníacos que les atacan cada día!


La Biblia dice que hay una doctrina de demonios que se levantará en los últimos días (I Timoteo 4:1). El diablo debe reírse de los miles de cristianos—los poderosos hijos e hijas de Dios—que son intimidados por fuerzas demoníacas. Ellos tienen el poder de echar fuera demonios y sin embargo se dan por vencidos, como mi perro grande, delante de las fuerzas demoníacas ya derrotadas.


¡Dios nos ha dicho en Su Palabra que se nos ha dado el Espíritu Santo para traer al mundo una demostración de que Satanás es un enemigo derrotado! El Espíritu Santo convencerá al mundo y traerá una demostración...que el príncipe de este mundo [Satanás] ha sido juzgado y condenado y ya ha sido sentenciado (Juan 16:8,11).


Yo sé por experiencia lo que es contender con el diablo en la arena de la vida. El usará todos los medios posibles para derrotarte y a menos que usted aprenda cómo vencerlo, podría pasar toda su vida dominado por el temor.

martes, 10 de noviembre de 2009

Que hacer cuando nada parece dar resultado - Parte 7

#6 -SEXTO, EXAMÍNATE E INVESTIGA SI OBEDECES LAS ESCRITURAS QUE TE TRAERÁN LA VICTORIA.

Muchas personas viven vidas mundanas, pasan por alto los mandamientos de Dios. Cuando tratan de apropiarse de las promesas de Dios, fracasan.

Leemos en la Biblia que "Por nada estéis afanoso (ansiosos), sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias” (Filipenses 4,6). "Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo" (Efesios 5,6-11).

Debes ponerte la armadura de Dios para que la Palabra obre por ti.

"Pero sed hacedores de la palabra y no tanto solamente oidores, engañándoos a vosotros mismos. "Porque si alguno es oidor de la palabra pero no hacedor de ella, éste es semejante al hombre que considera en un espejo su rostro natural. Porque él se considera el mismo y se va, y luego olvida cómo era. Mas el que mira atentamente en la perfecta ley, la de la libertad, y persevera en ella, no siendo oidor olvidadizo, sino hacer de la obra, éste será bienaventurado en lo que hace" (Santiago 1, 22-25).

Tienes que OBEDECER la Palabra de Dios. No te hará ningún bien si no eres hacedor de la Palabra.

Jesús cuenta una historia en Mateo 7, 24-27. "Cualquiera, pues, que me oye estas palabras, y las ponga por obra, le compararé a un hombre prudente, que edificó su casa sobre la roca. Descendió la lluvia, y vinieron los ríos, y soplaron vientos, y golpearon contra aquella casa; y no cayó, porque estaba fundada sobre la roca. Pero cualquiera que me oye estas palabras y no las ponga por obra, se parecerá al necio, que edificó su casa sobre la arena; y descendió la lluvia, y vinieron los ríos, y soplaron los vientos, y dieron con ímpetu contra aquella casa; y fue grande su ruina."

La casa quedó en pie porque ese hombre puso por obra la Palabra.

Cuando el Señor dice, "que la puesta del sol no los sorprenda en su enojo" (Efesios 4,32), ¡tienes que obedecer esa Palabra! Cuando el Señor dice, "antes sed benignos unos con otros" (Efesios 4,32), tienes que obedecer esa Palabra. Cuando el Señor dice "perdona" (Cf. Lucas 6,37), tienes que perdonar.

El Señor nos dice por medio de Santiago, "Someteos pues, a Dios; resistan al diablo, y huirá de vosotros" (Santiago 4,7).

Si estás en una batalla espiritual y necesitas ayuda, debes obedecer a la Escritura y te ayudará. Sométete a Dios. Algunas personas quieren resistir al diablo, pero no se someten primero a Dios. "Sométete a la Palabra de Dios y entonces, resiste al diablo."

Supongamos que el diablo te susurra "no estás sanado, te vas a morir". Abre tu Biblia en Éxodo 23,25, y lee en voz alta para que el diablo te oiga, "Mas al Señor vuestro Dios serviréis, y él bendecirá tu pan y tu agua; y quitará toda enfermedad de en medio de ti...y completará el número de tus días". Lee Isaías 53,5: "Por sus llagas fuimos sanados."

Vuélvete a ese diablo y dile, "te resisto en nombre de Jesús. ¡Déjame!" Tendrá que irse.

#7 -POR ULTIMO, EXAMINA TU VIDA DE ALABANZA PARA VER SI ALABAS AL SEÑOR ANTES DE VER LA RESPUESTA.

¿Estás demostrando tu fe alabando al Señor antes de recibir la respuesta? Leemos en la Palabra de Dios lo siguiente: "Bendeciré al Señor en todo tiempo; Su alabanza estará de continuo en mi boca" (Salmo 34,1).

Investiga a ver si estás alabando a Dios como si ya hubieras recibido tu respuesta. Si actuaras, hablaras, alabaras a Dios como si la tuvieras, ¡LA TENDRÁS!

Jesús alabó a Dios porque Lázaro resucitó de entre los muertos, antes que El lo resucitara. Se paró ante la tumba y dijo: "Padre, gracias te doy por haberme oído" (Te doy las gracias porque en lo que a mi se refiere, ya lo resucitaste) (Juan 11:41).

Alguien dijo una vez, "me daría miedo decir eso. ¡Puede que no salga!" ¡Seguro que no sale con la actitud de duda!

Jesús alabó a Dios antes de resucitar a Lázaro. Josué y el pueblo de Israel gritaron a gran voz triunfante antes de que cayera el muro (Cf. Josué 6,5).Abraham alabó a Dios antes de ver a Isaac (Cf. Romanos 4,17).

CONCLUSIÓN

Cuando nada parece dar resultado, revisa tu lista de verificación en busca de conexiones flojas.

1 Examina tu propia vida.

2 Examina tus promesas.

3 Examina tu confesión.

4 Examina el campo donde luchas.

5 Examina la compañía que te rodea y con la que compartes.

6 Examina y verifica si estás obedeciendo las Escrituras que te traerán la victoria.

7 Examina tu vida de alabanza.

Si examinas y verificas esos puntos, encontrarás dónde está la conexión floja. ¡Un ligero ajuste, te pondrá de nuevo en el camino!

lunes, 9 de noviembre de 2009

Que hacer cuando nada parece dar resultado - Parte 6

#4. -CUARTO, EXAMINA EL CAMPO DE BATALLA.

Si alguna vez el diablo te conduce al campo del razonamiento y a analizar tus síntomas, te derrotará todas las veces. Mantente en el campo de la fe y ganarás todas las veces. Examina el campo en el que luchas.

¿Estás tratando de luchar contra Satanás en el campo del razonamiento? ¿Estás luchando contra los síntomas y tratando de razonar el "porqué"? ¡DETENTE! Llénate de fe. Di lo siguiente: "No importa cómo luzca la situación. Puede que aparentemente esta situación no cambie jamás, pero Dios dice..." y cita Su Palabra.

¡CREE EN DIOS!

"Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve" (Hebreos 11,1). Fe en la Palabra de Dios y fe en el Señor Jesucristo es la evidencia de lo que no ves con tus ojos y no sientes con tus sentidos.

#5 QUINTO, EXAMINA LA COMPAÑÍA QUE GUARDAS Y CON LA QUE CONFRATERNIZAS.

¿Guardas compañía constante con personas de fe? ¿Son tus compañeros o compañeras personas que confiesan la Palabra de Dios? Si te asocias con personas que no te apoyan en la fe, es posible que termines luchando por asirte a tu promesa.

Existe la posibilidad de que te vuelvas como las personas con quienes te asocias. Comparte con hombres y mujeres de fe. Desdeluego, ábrele tu corazón a todos y comparte el amor de Jesús, pero cuando des consejo, compartas, escuches y te exhortes, asegúrate de que has elegido aquéllos qué están establecidos en la Palabra de Dios y en la fe.

¡Tus oídos no son cubos de basura! Ten cuidado con lo que escuchas. Leemos en la Biblia ampliada, "Ten cuidado con lo que escuchas. La medida de pensamiento y de estudio que le des a la verdad que escuchas, será la medida de virtud y de conocimiento que regrese a ti, y además se te dará más a ti que escuchas" (Marcos 4,24).

No estés de acuerdo con la incredulidad y con la duda. No recibas consejo de las personas que reprochan la Palabra de Dios.

¡DECÍDETE!

Haz lo que es correcto. No comprometas la Palabra de Dios. Si alguien te dice algo que te desanima, responde con la Palabra de Dios.

Cuando las personas te pregunten cómo te sientes, dales la respuesta de Dios: "Alabado sea el Señor, soy más que un vencedor. El gran Dios mora en mí. Soy la sal de la tierra y la luz del mundo. Soy la justicia de Dios en Cristo. Todo lo puedo en Cristo. Soy bendecido."

No tendrás problemas con las personas cuando confiesas la Palabra de Dios, pues se acercarán a ti o te darán la espalda. Investiga tus compañeros y las personas con quienes compartes.

domingo, 8 de noviembre de 2009

Que hacer cuando nada parece dar resultado - Parte 5

#3 -TERCERO, EXAMINA TU CONFESIÓN.

Jesús dijo, "porque de cierto os digo que cualquiera que dijere a este monte: Quítate y échate en el mar, y no dudare en su corazón, sino creyere que será hecho lo que dice, lo que dice será hecho" (Marcos 11,23).

Jamás te elevarás más alto que tu confesión. Jamás te hundirás más bajo que tu confesión. Muchas personas tienen la idea de que si en una emergencia toman la Palabra de Dios y la citan, entonces obrará.

¡No obrará!

Recibirás lo que digas o hayas estado diciendo constantemente. No puedes tan sólo decir lo que quieras todo el tiempo, de repente citar la Palabra de Dios y esperar un milagro. No obra de esa manera.

Debes entrenarte para pronunciar la Palabra de Dios constantemente y vivir esa confesión todos los días. "La muerte y la vida están en poder de la lengua" (Proverbios 18,21).

Examina tu confesión. Por regla general, cuando tienes un problema, es porque no dices lo que Dios dice sobre la situación. Más bien especulas, supones, razonas, y miras las circunstancias en lugar de la Palabra de Dios. Leemos en la Palabra de Dios que "...refutando argumentos, y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios; y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo" (2 Corintios 10,5). Tus pensamientos tienen que estar de acuerdo con la Palabra de Dios.

Examina lo que has estado diciendo. Si necesitas sanarte y alguien te pregunta cómo te sientes, no te quejes durante horas contándole todas tus calamidades. Confiesa lo que Dios está haciendo por ti.

Nunca permitas que ninguna de las palabras que salga de tu boca, contradiga lo que esperas recibir de Dios. Si lo que piensas contradice la Palabra de Dios, no lo digas. ¡Puedes hacer que Dios obre con fe en tu corazón, y dudar en tu mente! Protege tu corazón.

Si hay en tu mente toda clase de pensamientos contrarios, siempre y cuando rehúses decirlos, nacerán muertos. ¡Una vez que los pronuncias, les das vida! Sustituye los pensamientos negativos con los pensamientos de Dios —la Biblia.

Medita en la Palabra de Dios.

Confiesa lo que Dios dice sobre tu situación.

Antes de salir de la cama, ora en el Espíritu Santo. Recita las oraciones que aparecen en Efesios 1,17-23 y Efesios 3, 17-19. ¡Confiesa lo que la Palabra de Dios dice sobre ti. ¡Conoce quién eres en Cristo!

sábado, 7 de noviembre de 2009

Que hacer cuando nada parece dar resultado - Parte 4

#2. -SEGUNDO, EXAMINA TUS PROMESAS.

Si Dios no ha susurrado a tu corazón ninguna promesa determinada, a través de Su Palabra, y que tú has acogido si no tienes ninguna promesa definida, real y que El ha hecho viva en tu situación concreta, entonces tienes una conexión floja. Sumérgete en la Palabra de Dios, medita en las Escrituras hasta que Dios le hable a tu corazón. "Esfuérzate porque Dios te apruebe como a un obrero irreprensible que predica la verdad sin desviaciones" (2 Timoteo 2,15).

No puedes tener fe en algo a no ser que tengas una promesa de la Palabra de Dios. ¡Examina tu libro de promesas! Recuerdo la historia de una abuela y su nieta que vivían juntas. Se salvaron una noche cuando asistían a los servicios de una iglesia, mientras un predicador hablaba sobre la cita bíblica que aparece en Juan 5,24: "De cierto, de cierto os digo: Quien oye mi mensaje y da fe al que me envió, posee vida eterna; no se le llama a juicio; no, ya ha pasado de la muerte a la vida."

Ambas se llenaron del gozo de la salvación ese día. Se levantaban felices por la mañana y por la noche se acostaban felices. Esto sucedió durante muchas semanas. Entonces, una mañana la abuela se levantó "por el lado equivocado de la cama". Se mantuvo enojada y de mal humor todo el día. La pequeña nieta observaba lo mal y lo odioso que actuaba. Así se mantuvo hasta que se hizo de noche.

Por último, la niñita se echó a llorar y le dijo a la abuela, "¿ha cambiado el versículo de la Biblia? Déjame verla. ¿Ha cambiado el versículo de la Biblia? Todavía dice, de cierto, de cierto os digo: Quien oye mi mensaje y da fe al que me envió, posee vida eterna; no se le llama a juicio; no, ya ha pasado de la muerte a la vida”. La abuela sonrió. La promesa de Dios se mantuvo viva en su corazón, y dijo "¡Dios me perdone. Si, gracias a Dios, que tengo vida eterna!" Recuperaron así su gozo, y su hermandad.

Encontramos un ejemplo en esta historia, de lo que tú debes hacer. Revisa tus promesas, lee tu Biblia y busca a ver si el diablo ha borrado alguna de ellas. ¡Investiga si él ha osado invadir la Palabra de Dios o cambiado alguna de las promesas de Dios!

Si esperas recibir prosperidad, examina tus versículos sobre la misma. Leemos en la Palabra de Dios: "Amado, yo deseo que tú prosperes en todas las cosas, y que tengas salud, así como prospera tu alma" (3 Juan 2).

Si esperas recibir sanidad, examina las Escrituras sobre la misma. Leemos en la Palabra, que Jesús nos dice, "... quien llevó él mismo nuestros pecados en su cuerpo, sobre el madero, para que nosotros, estando muertos a los pecados, vivamos a la justicia; y por cuya herida fuisteis sanados" (1 Pedro 2,24).

¡Examina las promesas para cualquier cosa que esperas recibir de Dios!

¡LA PALABRA DE DIOS NO CAMBIARA JAMAS! ¡JAMAS FALLARA!

Esta es una historia real. Tenía un amigo misionero en Méjico, que una vez recogió a un turista que estaba parado en la carretera haciendo señas por transporte gratuito, y comenzó a hablar con él sobre el Señor. Entonces, el turista le apuntó con una pistola y le dijo que se detuviera en una carretera solitaria en el campo. Pretendía llevarle el carro con todo su contenido y dejar a mi amigo en un lugar desierto.

Mi amigo se volvió hacia este hombre y le dijo "no puedes hacerme esto a mí. Tengo más poder que tú, mayor es el que está en mí, que el que está en el mundo (Cf. 1 Juan 4,4). Tengo poder sobre el diablo que está en ti".

El delincuente le dijo "sigue conduciendo". Mi amigo se mantuvo al volante, sentía que la pistola se hundía en su costado, pero dijo "no puedes hacerme esto. Dios me dice en la Biblia que tengo poder sobre toda la fuerza del diablo (Cf. Lucas10,19). Tú no puedes hacerme esto a mí".

El delincuente lo obligó a conducir hacia una carretera desierta y detenerse allí. Mi amigo insistió, "¡Tú no puedes hacerme esto a mí! Jesús mora en mí. En el nombre de Jesús, tú no puedes hacerme esto a mí. Tengo poder sobre ti y sobre el diablo que está en ti".

El delincuente lo condujo a un descampado y le ordenó que se quitara la ropa. Mi amigo le dijo, "Tú no puedes hacerme esto a mí. Dios me dice en la Biblia que mayor es el que está en mí, que el que está en el mundo, y que en el nombre de Jesús yo puedo echar fuera a los demonios. Tengo más poder que tú y tú no vas a hacerme esto a mí. ¡Le ordeno a Satanás que se vaya!" El delincuente le dijo, "quítate la ropa".

Quedó en su ropa interior...¡el hombre de Dios, de fe y con poder! ¡Todo indicaba que nada iba a dar resultado! En realidad parecía que nada iba a resultar. Parecía que todo había fallado.¿Crees que te encuentras en una mala situación? ¡Qué me dices de este hombre!

Mientras el delincuente se dirigía hacia su automóvil, mi amigo alzó su voz y dijo una vez más gritando, "¡en el nombre de Jesús no puedes hacer esto! ¡En el nombre de Jesús te ordeno que regreses! ¡Satanás, en el nombre de Jesús estás derrotado!"

El delincuente regresó en cuestión de momentos, le entregó su ropa y le dijo, "¡hombre, simpatizo contigo!"

¿Sabes qué sucedió? El diablo salió del delincuente. Puedes recibir la impresión que el diablo te está cortando en tiras y dejándote sin nada, pero si examinas tus promesas y pones toda tu confianza en la Palabra de Dios, siempre alcanzarás la victoria.

Una vez que hagas viva la Palabra de Dios en ti, no sufrirás ninguna enfermedad, pobreza, dolencia, derrota, ni calamidades, ¡La Palabra de Dios se ha establecido en TI para siempre! Tú tienes que establecerla.

La Palabra de Dios te elevará a un nivel de fe más alto. "Así que la fe es por el oir ,y el oir, por la palabra de Dios" (Romanos 10,17).

Examina tus promesas. Investiga lo que dice Dios. Confirma si El te dice la verdad, y si El dice lo que tú crees que dice.

¿Has puesto tu confianza en Su Palabra? ¿Tenías fe en Jesús antes de atravesar este valle? La Palabra de Dios no cambiará. Examina tus promesas. Recuérdale a Dios, recuérdale al diablo, recuérdate a ti mismo, lo que dice Dios.

Deja de murmurar, de gemir, de gruñir, de refunfuñar y de quejarte. ¡EXAMINA TUS PROMESAS!